Enric Freixa, un halconero profesional de 37 años, dedica su vida a ahuyentar aves que podrían causar accidentes aéreos en los aeropuertos. Con trece años de experiencia, ha trabajado en Barajas y ahora se enfoca en los aeropuertos de La Rioja y el Prat de Llobregat.

La pasión por la halconería se convierte en profesión

La casualidad llevó a Enric Freixa a interesarse por la halconería. Un amigo suyo ya se dedicaba a ello y lo invitó a unirse. Comenzó a salir con él, aprendió y finalmente consiguió un puesto en el aeropuerto de Barcelona. "Me gustó y así empezó todo", explica.

El papel del halconero en la seguridad aérea

Los aeropuertos son grandes espacios verdes que atraen a aves y otros animales. Esto puede generar problemas de seguridad aérea, como colisiones frontales o aves que entran en las turbinas. Para evitarlo, se utilizan halcones. En 1968, Félix Rodríguez de la Fuente sugirió usar halcones en la base aérea de Torrejón de Ardoz. El éxito llevó a implementar esta técnica en aeropuertos de todo el país.

El trabajo diario de un halconero

Cada mañana, Enric Freixa y su equipo preparan a los halcones para el vuelo. "Cogemos a los halcones, los pesamos para asegurarnos de que tengan el peso adecuado, los preparamos en el coche y después anotamos cómo han hecho el vuelo". También trabajan con águilas de Harris y perros para controlar la fauna.