La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) conmemora su centenario como institución pionera en la gestión del agua a escala de cuenca hidrográfica. Con un modelo basado en la unidad de cuenca, la CHE es un referente internacional en la gestión del agua. Su enfoque permite coordinar recursos, evitar conflictos territoriales y gestionar sequías y crecidas de forma integrada.

Orígenes y evolución de la CHE

La CHE fue impulsada por el ingeniero Lorenzo Pardo y se convirtió en la primera organización del mundo en gestionar el agua a escala de cuenca hidrográfica. Este enfoque no sería adoptado por Europa hasta el año 2000. La CHE implica a 9 autonomías y 18 provincias, y su gestión integrada permite un uso eficiente del agua.

Desarrollo hidráulico y grandes infraestructuras

El gran impulso hidráulico se produjo a partir de la planificación de 1933, desarrollada especialmente en la década de 1960. Se construyeron grandes embalses como Yesa, El Grado, Mediano o La Sotonera, junto a sus canales asociados. Estas infraestructuras permitieron expandir el regadío y garantizar la producción de alimentos en un contexto marcado por la escasez.

Hitos destacados en la gestión del agua

Entre los hitos más destacados se encuentra el denominado 'abrazo de Tardienta' en 1982, que conectó los sistemas de riego procedentes de distintos embalses. La llegada del agua potable a localidades como Bujaraloz o La Almolda supuso un cambio radical en un territorio de características semidesérticas.