La investigadora cultural Marta Echaves analiza la evolución de la ketamina en su ensayo 'Químicas piedades', desde su origen militar hasta su uso como antidepresivo. La ketamina, un anestésico que ha sido utilizado en diversas áreas, ahora se encuentra en el centro de la escena como un posible tratamiento para la depresión. Echaves explora cómo esta sustancia ha pasado de ser un fármaco genérico a un medicamento de alto precio.

Orígenes y evolución de la ketamina

La ketamina fue desarrollada originalmente como un anestésico para uso militar. Su capacidad para inducir un estado de disociación la convirtió en una herramienta valiosa en el campo de batalla. Sin embargo, con el tiempo, su uso se expandió más allá de los límites militares y se convirtió en una sustancia popular en ciertos círculos sociales.

Marta Echaves, licenciada en Filosofía y graduada en el Programa de Estudios Independientes (PEI) del Macba, ha estado investigando las complejas relaciones entre el consumo de sustancias, la política farmacéutica y el disciplinamiento de los cuerpos. Su trabajo se centra en cómo las sustancias han sido utilizadas y percibidas a lo largo de la historia.

La ketamina como antidepresivo

La esketamina, un derivado de la ketamina, ha sido aprobada para su uso como antidepresivo en forma de spray nasal. Este medicamento, conocido como Spravato, ha generado un gran interés en la comunidad médica debido a su capacidad para tratar la depresión de manera efectiva. Sin embargo, su alto precio ha generado controversia.