En la zona alta de Barcelona, dos amigos de la infancia han revolucionado el panorama gastronómico con una propuesta innovadora que combina el tradicional pollo asado con deliciosas tapas. El Colmado Carpanta, ubicado en el Passeig de Sant Joan Bosco, 51, ha logrado un éxito rotundo en un corto período de tiempo.

El nacimiento de un sueño gastronómico

Adrián López y Guillem Pico, amigos desde los tres años, decidieron abrir su propio negocio después de trabajar juntos en varios lugares. Comenzaron con la idea de vender pollo asado, un plato sagrado en la Ciudad Condal, especialmente los fines de semana. La pregunta era: ¿qué podían vender con seguridad y hacer ellos mismos? La respuesta fue clara: pollos.

El éxito del pollo asado

El primer domingo de junio de 2024, el Colmado Carpanta abrió sus puertas con una oferta de pollos asados que rápidamente se convirtió en un éxito. La cola de clientes fue interminable, y aunque no conocían a nadie, la gente se agolpaba para probar su delicioso pollo. Poco a poco, la popularidad del local creció, y en marzo de 2025, ya había una cola para la barra.

La evolución del Colmado Carpanta

Con el éxito del pollo asado, los amigos decidieron reformar su almacén y abrir un restaurante en un local pensado para que la gente se llevara la comida a casa. La oferta no varió, y todo lo que hacían para llevar lo metieron en una carta llena de clásicos inmortales de los bares de tapas y platillos. Los macarrones con pollo asado, la rusa, los canelones, los buñuelos, las croquetas, el fricandó y un flan son algunos de los platos que se pueden encontrar en el Colmado Carpanta.