Este Jueves Santo, cientos de personas han asistido en el municipio de Verges, en el Baix Empordà, a la Danza de la Muerte, una de las procesiones más antiguas de Catalunya, solo interrumpida durante la Guerra Civil y la pandemia. La festividad ha estado marcada por el fuerte viento y ha contado con la participación de más de 600 vecinos.

La tradición de la Danza de la Muerte

La Danza de la Muerte es una tradición que se remonta a la Edad Media y que se ha mantenido viva en Verges. La procesión ha recorrido las calles del casco antiguo, iluminadas por antorchas y caracoles con aceite. La calle de Oriente se ha convertido, un año más, en la calle dels Cargols, uno de los puntos con mayor expectación.

La Danza de la Muerte desfila por las calles de Verges en una procesión marcada por el viento (Fuente: El Periódico)
La Danza de la Muerte desfila por las calles de Verges en una procesión marcada por el viento (Fuente: El Periódico)
La Muerte vuelve a desfilar por las calles de Verges en una procesión marcada por el viento / ACN

La procesión ha comenzado con la representación de la escena del Ramo en la placeta, una novedad de este año que busca dinamizar la espera de los visitantes. El director de la Procesión, Agustí Cancell, ha explicado que esta escena es un "guiño" a cómo se hacían las escenas antiguamente, de manera itinerante.