La reina emérita Sofía y sus hijas, las infantas Elena y Cristina, fueron ovacionadas en la plaza de Belluga de Murcia durante la procesión de los Salzillos este Viernes Santo. La multitud las aclamó y les entregó regalos. La reina y sus hijas disfrutaron del desfile, grabando con sus móviles y recibiendo caramelos y otros obsequios.

La llegada de la familia real

La familia real llegó al palco de honor en la plaza de Belluga, donde fueron recibidas con aplausos y vítores. La reina Sofía, acompañada de sus hijas, se entretuvo ojeando 'El Cabildillo' mientras esperaba el inicio del desfile. A su lado se encontraban el obispo de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, y el alcalde de Murcia, José Ballesta.

Regalos para la reina

Durante el desfile, la reina y sus hijas recibieron numerosos regalos, incluyendo caramelos, abanicos, pines y recuerdos. Incluso les dieron habas. La reina depositó los regalos en un recipiente que había traído para la ocasión. También se puso una pulsera que le entregaron.

La procesión comienza

La procesión de los Salzillos comenzó con la aparición de la primera nube de nazarenos morados en la plaza de Belluga. El desfile continuó con la presentación de La Santa Cena y La Oración del Huerto, que impresionaron a las reales invitadas.

Reacciones de la multitud

La multitud que asistió a la procesión se mostró emocionada y divertida por la presencia de la familia real. Un vecino comentó que la escena era "un desastre" debido a la cantidad de regalos que recibían. La gente coreó "¡Viva la reina!" y "¡Vivan las infantas!" durante el desfile.