El escritor colombiano Juan Esteban Constaín analiza en su libro 'El hijo del hombre. Grecia, Roma y el nacimiento del cristianismo' la simbiosis cultural y religiosa que llevó a una secta judía marginal a convertirse en la religión oficial del Imperio Romano. Constaín explora la influencia mutua entre las culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo en el período previo a la era cristiana.
El origen del cristianismo en la cultura judía
El judaísmo del Segundo Templo, reconstruido en Jerusalén tras el cautiverio en Babilonia, es fundamental para entender el origen del cristianismo. La idea de la salvación cristiana tiene sus raíces en la cultura persa y zoroastriana del más allá. La identidad judía se afianza tras la revuelta de los Macabeos contra el imperio seléucida en torno al año 160 a. C.
La helenización del mundo judío
La expansión de la cultura helenística a partir de Alejandro Magno y sus descendientes tiene un impacto significativo en el mundo judío. Los judíos se impregnan de cultura griega, adoptando categorías mentales griegas y traduciendo textos sagrados al griego. Esto lleva a un desdoblamiento cultural y lingüístico en el entorno de Jerusalén.
La figura de Jesús de Nazaret y Pablo de Tarso
Solo en los dos capítulos finales del libro, Constaín analiza la figura de Jesús de Nazaret, tanto el histórico como el evangélico. El libro termina con la aparición de Pablo de Tarso, quien extrae el mensaje cristiano de su ámbito judío y lo lleva al mundo gentil. Pablo es un estratega político y comercial excepcional, con una gran capacidad retórica.





