El desperdicio alimentario en el sector del pan en Catalunya alcanza cifras alarmantes. Cada año se pierden más de 3.000 toneladas de alimentos a lo largo de toda su cadena de valor, lo que supone un impacto económico superior a 1,4 millones de euros y un coste ambiental significativo. La conselleria d'Agricultura ha impulsado una guía para reducir estas pérdidas.

El desperdicio alimentario en la cadena de valor del pan

El desperdicio se produce en todas las fases del proceso productivo, desde la industria harinera hasta la producción industrial, la distribución y los establecimientos artesanales. Un estudio previo elaborado por el CREDA y el IRTA analiza el comportamiento del desperdicio en 2023 y refleja un impacto económico y ambiental significativo.

El desperdicio de pan genera más de 2.200 toneladas de emisiones de CO2 equivalente, un elevado consumo de recursos hídricos y el uso de una superficie agrícola similar a 688 campos de fútbol para producir alimentos que finalmente no se consumen. El problema se concentra especialmente en el ámbito minorista y doméstico.

La guía para reducir el desperdicio alimentario

La nueva guía propone un plan estructurado en diez pasos para que las empresas desarrollen su propio sistema de prevención del desperdicio. Incluye herramientas para cuantificar pérdidas, detectar puntos críticos y evaluar mejoras. El documento también recoge experiencias ya existentes en el sector.

Entre los ejemplos destacados figura una panadería de Mollet del Vallès, que aplica distintas prácticas de aprovechamiento. La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia para reducir el desperdicio alimentario en Catalunya. El Departament trabaja actualmente en el Plan Estratégico 2026-2030, que marcará las líneas de actuación en toda la cadena alimentaria.

Medidas concretas para minimizar el desperdicio

La guía propone medidas como la reutilización de excedentes para elaborar nuevos productos, la donación a entidades sociales o la mejora en la planificación de la producción. En algunos casos, los sobrantes se destinan a alimentación animal, evitando que se conviertan en residuos.

La conselleria d'Agricultura busca con esta iniciativa reducir el desperdicio alimentario en Catalunya y promover prácticas sostenibles en el sector del pan. El objetivo es minimizar el impacto económico y ambiental del desperdicio alimentario en la cadena de valor del pan.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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