El desperdicio alimentario en el sector del pan en Catalunya alcanza cifras alarmantes. Cada año se pierden más de 3.000 toneladas de alimentos a lo largo de toda su cadena de valor, lo que supone un impacto económico superior a 1,4 millones de euros y un coste ambiental significativo. La conselleria d'Agricultura ha impulsado una guía para reducir estas pérdidas.
El desperdicio alimentario en la cadena de valor del pan
El desperdicio se produce en todas las fases del proceso productivo, desde la industria harinera hasta la producción industrial, la distribución y los establecimientos artesanales. Un estudio previo elaborado por el CREDA y el IRTA analiza el comportamiento del desperdicio en 2023 y refleja un impacto económico y ambiental significativo.
El desperdicio de pan genera más de 2.200 toneladas de emisiones de CO2 equivalente, un elevado consumo de recursos hídricos y el uso de una superficie agrícola similar a 688 campos de fútbol para producir alimentos que finalmente no se consumen. El problema se concentra especialmente en el ámbito minorista y doméstico.
La guía para reducir el desperdicio alimentario
La nueva guía propone un plan estructurado en diez pasos para que las empresas desarrollen su propio sistema de prevención del desperdicio. Incluye herramientas para cuantificar pérdidas, detectar puntos críticos y evaluar mejoras. El documento también recoge experiencias ya existentes en el sector.





