El oro ha experimentado una caída significativa en marzo, pasando de $5.300 dólares a $4.600 dólares por onza troy, debido a la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Próximo. Esta baja del 12% es la mayor desde octubre de 2008. Los inversores buscan liquidez en medio de la incertidumbre.
La pérdida de atractivo del oro como refugio
El metal dorado, considerado un activo refugio clásico, ha perdido su brillo en los últimos meses. La guerra en Ucrania ha generado una crisis energética que ha afectado a los mercados financieros. Los inversores están vendiendo activos de riesgo, lo que ha llevado a una caída en el precio del oro.
Según Raphael Olszyna-Marzys, economista de J. Safra Sarasin Sustainable Asset Management, la caída del oro se debe a varios factores. "En primer lugar, los inversores han cubierto sus necesidades de liquidez en plenas ventas generalizadas de activos de riesgo", ha apuntado. Olszyna-Marzys también destaca que "el fuerte comportamiento positivo del oro desde comienzos del año hasta el inicio de la guerra pudo haber incentivado la toma de beneficios".
La reacción de los inversores y los bancos centrales
Algunos fondos han reducido sus asignaciones al metal precioso. Sara Niven, gestora del Aberdeen Global Balanced Growth Fund, ha pasado de tener una exposición al oro del 9% en septiembre de 2025, al 5% en febrero de 2026. "El impacto inicial del conflicto ha sido un endurecimiento de las condiciones financieras y, en consecuencia, creemos que es prematura aumentar nuestra exposición", ha expuesto.





