El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha avalado las sanciones impuestas por la Agencia Tributaria a la rapera española Mala Rodríguez por utilizar su sociedad para facturar servicios profesionales. La deuda asciende a casi 100.000 euros.

El Caso de Mala Rodríguez

La Agencia Tributaria notificó a Mala Rodríguez en junio de 2020 la apertura de dos procedimientos inspectores en relación al impuesto sobre la renta de las personas físicas y al impuesto de sociedades. Los expedientes concluyeron con acuerdos de liquidación y sanciones por no ingresar cuotas que suman un total de 99.993,69 euros.

La cantante impugnó los acuerdos ante el Tribunal Económico Administrativo Regional de Cataluña, que confirmó la actuación inspectora. Posteriormente, inició la vía judicial ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que también ha validado el criterio de la Agencia Tributaria.

La Controversia sobre la Facturación

La controversia se centra en la facturación de la actividad profesional a través de la sociedad Maruska La Maga, propiedad de Mala Rodríguez. La jurisprudencia señala que el uso de sociedades profesionales para canalizar ingresos es válida siempre que exista una estructura real, con medios materiales y humanos propios.

Sin embargo, el tribunal no opina lo mismo. Considera que la sociedad de Rodríguez actuaba como una "mera estructura de canalización" administrativa. Los magistrados subrayan que Maruska "no utiliza una marca propia que el público identifique como propuesta autónoma" para la promoción y comercialización de la actividad de Mala Rodríguez.