La rentabilidad de los bonos ha experimentado un aumento significativo, alcanzando niveles superiores al 4%. Esto ha generado interés entre los inversores, quienes buscan oportunidades en el mercado de renta fija. La pregunta es, ¿es ahora el momento adecuado para invertir en bonos?
La inversión en renta fija ha sido históricamente considerada una opción segura, pero con rentabilidades bajas. Sin embargo, el escenario ha cambiado desde 2022, con la subida de los tipos de interés y la inflación. La deuda pública europea a largo plazo ofrece rentabilidades superiores al 3,5%, lo que la hace más atractiva.
La evolución de la renta fija en Europa
La renta fija europea ha vivido una larga travesía por el desierto con tipos negativos durante años. La pandemia y el posterior repunte de la inflación provocaron un aumento abrupto de las rentabilidades exigidas y fuertes caídas en los precios de los bonos. Algunos fondos perdieron más del 20%, afectando no solo a activos con mayor riesgo de crédito, sino también a la deuda pública de largo plazo.
La recuperación posterior fue notable, especialmente en los segmentos con mayor riesgo de crédito. Sin embargo, el reciente repunte del petróleo y las tensiones geopolíticas han vuelto a generar dudas. La reacción ha sido más contenida, con caídas desde máximos entre el 2% y el 6%.
¿Qué debe hacer el inversor ahora?
Para responder a esta pregunta, es importante recordar que cuando suben los tipos de interés, cae el precio de los bonos. La corrección de 2022 fue un ejemplo claro de este mecanismo. La deuda corporativa sufrió menos que la deuda pública a largo plazo, en parte por su menor duración.





