En un marcado aumento de las tensiones, Estados Unidos lanzó un devastador ataque contra infraestructura civil en Irán durante uno de los festivales más importantes del año nuevo persa. El presidente Donald Trump había advertido al régimen iraní sobre la necesidad de llegar a un acuerdo. El bombardeo del puente más largo de Irán, en Karaj, al oeste del país, causó ocho muertos y 95 heridos, según medios estatales iraníes.
La escalada de violencia en Irán
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, condenó enérgicamente la agresión estadounidense, destacando que el ataque "solo demuestra la derrota y el colapso moral de un enemigo desorganizado". Araghchi enfatizó que, aunque "cada puente y edificio se reconstruirá con más fuerza", el daño a la reputación de Estados Unidos será irreversible. La tentativa de acercamiento diplomático entre Washington y Teherán parece haberse estancado.
Respuesta iraní y tensiones en la ONU
Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria de Irán asegura haber derribado un caza estadounidense F-35, el segundo incidente de este tipo en menos de una semana. El cuerpo militar afirmó que el avión, que sobrevolaba el espacio aéreo iraní, quedó "completamente destruido" y que la violenta explosión hizo improbable que el piloto lograra eyectarse. Estados Unidos aún no se ha pronunciado sobre el incidente. Las tensiones se han trasladado al Consejo de Seguridad de la ONU.





