India ha iniciado un censo histórico para contar a su población en constante crecimiento. Con 3 millones de funcionarios y un año de trabajo, el censo busca actualizar datos sobre vivienda, calidad de vida y realidad socio-económica. El censo, con un presupuesto de 1.240 millones de dólares, servirá para recalibrar la estrategia económica y las políticas sociales del país.

El censo en números

El censo de India contará con la participación de 3 millones de funcionarios que recorrerán los 28 estados, 7.000 ciudades y 640.000 aldeas del país. El proceso, que comenzó esta semana, se extenderá durante un año y tendrá un costo de 1.240 millones de dólares. Los resultados servirán para actualizar la estrategia económica y las políticas sociales de India.

La digitalización será una de las novedades del censo, que complementará los formularios escritos con una aplicación del teléfono móvil en 16 idiomas. La aplicación contiene 33 preguntas que abarcan desde la dieta y el acceso a servicios básicos hasta la posesión de vehículos y viviendas. "En los censos anteriores recogíamos los datos en papel y después los digitalizábamos, lo que alargaba mucho el proceso. La recopilación digital en este lo hará mucho más rápido", afirmó Mritunyay Kumar Narayan, a cargo de las operaciones.

Un censo con un enfoque socio-económico

El censo se dividirá en dos fases. La primera, que se extenderá hasta septiembre, se centrará en la recopilación de información sobre la vivienda y la calidad de vida. La segunda fase se enfocará en la realidad socio-económica, con preguntas sobre religión, migración, educación y empleo. Por primera vez desde la época colonial, el censo también recogerá información sobre las castas, un tema que ha generado debates y controversias en el país.