En un giro inesperado, Irán ha comenzado a permitir el paso de petroleros franceses y barcos emiratíes y saudíes a través del Estrecho de Ormuz, una vía crucial para el comercio energético global. Esta decisión se produce en un momento de alta tensión entre Irán y Estados Unidos, con Washington buscando formas de presionar a Teherán. El jueves, un petrolero francés vinculado a la naviera CMA CGM logró cruzar el estrecho con destino al mar Arábigo.

El control iraní sobre el Estrecho de Ormuz se mantiene

El Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto de control estratégico para Irán, que lo utiliza como herramienta de disuasión contra cualquier intento de Estados Unidos de intervenir militarmente en la región. A pesar de las tensiones, Irán ha estado permitiendo el paso de ciertos barcos, incluidos aquellos con bandera de Omán, que han sido los primeros en cruzar cerca de su costa en lugar de cerca de la costa iraní.

Negociaciones y autorizaciones para el paso de barcos

Fuentes iraníes indican que el costo de cruzar el Estrecho de Ormuz es de dos millones de dólares a pagar en yuanes por cada gran petrolero o carguero. Sin embargo, parece que Irán está comenzando a negociar salidas de barcos más allá de la nacionalidad a la que pertenecen. Un petrolero de una naviera francesa y dos súperpetroleros con crudo del Golfo, uno de propiedad emiratí y el otro saudí, han logrado salir del Golfo Pérsico en las últimas horas.