La ciudad turca de Gaziantep, situada en la frontera con Siria, enfrenta una crisis económica debido al retorno de refugiados sirios a su país. Esto ha provocado una escasez de mano de obra en la región, afectando especialmente a los sectores industriales que dependen de salarios bajos. La situación se ha vuelto crítica para los empresarios turcos que han visto disminuir su producción y ventas.

Impacto en la economía local

La ciudad de Gaziantep, que alberga a casi medio millón de refugiados, ha visto cómo 100.000 de ellos se marchan de regreso a Siria en los últimos dos años. Según el instituto de estadística de Turquía, esta salida masiva de personas ha generado un problema gigantesco para los empresarios locales. La mayoría de los refugiados que se marchan son aquellos que se encontraban en la base de la pirámide social turca.

Consecuencias para los empresarios

Celal, propietario de tres talleres de zapatos en Gaziantep, explica que la situación es desesperante. "Aquí tendría que estar el cortador de piel, el que cose las partes, el que decoraba... Pero ahora somos solo tres". La escasez de mano de obra ha obligado a Celal a mantener solo uno de sus talleres, y ni siquiera eso funciona al máximo. La producción ha disminuido drásticamente, lo que ha llevado a una pérdida significativa de ventas.

El plan económico de Turquía en crisis

Durante la última década, el plan económico del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se basaba en una moneda barata, salarios bajos y una producción industrial en masa para la exportación. Sin embargo, la crisis del Covid y decisiones económicas poco ortodoxas han provocado un vuelco de 180 grados en el sistema turco. La inflación ha aumentado significativamente, lo que ha llevado a una desbandada de empresas y una crisis en sectores que dependen de salarios bajos.