El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronunció un discurso a la nación el miércoles por la noche en medio de la incertidumbre sobre el curso de la guerra contra Irán, iniciada hace seis semanas. Sus palabras generaron más intranquilidad mundial, reflejada en la caída de los mercados financieros y la subida del petróleo.
La falta de un plan claro en Oriente Próximo
Trump afirmó que la guerra puede durar dos o tres semanas más, pero no ofreció un plan claro para solucionar el conflicto. Dijo que reabrir el estrecho de Ormuz no es asunto suyo y que Irán quiere negociar, pero también amenazó con enviarlo 'a la Edad de Piedra'. Quienes esperaban claridad sobre el plan a seguir se dieron cuenta de que no hay un plan definido.
La desestabilización de la OTAN
El presidente estadounidense también comentó que está pensando en sacar a su país de la OTAN, lo que revela una conversación seria dentro de la Casa Blanca sobre la lealtad de los aliados de EE UU. Esta actitud pone en duda la estabilidad de la Alianza Atlántica y beneficia a los rivales geoestratégicos de las democracias liberales.
Reacciones internacionales
La reacción del presidente de Francia, Emmanuel Macron, fue elocuente: 'Esto no es un show. Estamos hablando de guerra, de paz, de las vidas de hombres y mujeres. Hay que ser serio y no decir un día lo contrario del día anterior'. La irritación por la frivolidad de Trump ya no se disimula.





