La Unión Europea está estudiando medidas para mitigar el impacto de un posible choque energético 'duradero' derivado de la guerra en Oriente Próximo, según el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen. La UE evalúa 'todas las opciones' para abordar la situación.

Riesgo de choque energético

El bloque comunitario se enfrenta a un riesgo de choque energético debido a la guerra iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán. Jorgensen advierte que 'los precios de la energía serán más altos durante mucho tiempo'. La UE 'no se encuentra aún' en una crisis de suministro, pero ya prepara escenarios de contingencia.

La guerra ha provocado un aumento en el precio del petróleo brent, que llegó a casi 120 dólares y actualmente cotiza en torno a 107 dólares. La volatilidad en los mercados se mantiene debido al cierre de facto del estrecho de Ormuz, controlado por Teherán.

Medidas de contingencia

La UE contempla medidas como racionar el combustible y liberar más petróleo de las reservas estratégicas. Jorgensen insiste en que las medidas más drásticas se contemplan por ahora solo como prevención. 'Nos preparamos para los peores escenarios, aunque aún no hemos llegado al punto de necesitar racionar productos críticos como el queroseno o el diésel'.

Impacto en sectores críticos

Las aerolíneas figuran entre los sectores más preocupados por el suministro de queroseno, en un contexto de divergencias regulatorias entre la UE y Estados Unidos sobre las especificaciones del combustible. Jorgensen asegura que, por el momento, Bruselas no prevé modificar la normativa vigente.