La vida en un mundo donde la realidad se confunde con la simulación. Un mundo donde la gente se preocupa más por aparentar que por experimentar. Un mundo donde la validación en redes sociales es la moneda de cambio.

La Pérdida de la Experiencia Auténtica

Mido 1,57 metros y he aceptado que mi visión en eventos multitudinarios se limita a pantallas de teléfonos móviles alzadas sobre las cabezas de sus dueños. Me pregunto a dónde irán todos esos vídeos iguales, si a un limbo digital donde se amontonan como viejos espectros. Desearía que aquellos que han decidido dejar de vivir la vida para grabarla, lo hicieran al menos con consideración hacia los demás.

La Performance de la Vida

La evolución de la necesidad de registrarlo todo ha desplazado el foco de lo que ocurre fuera hacia uno mismo. El yo ocupa todo el encuadre y todo se vuelve inquietante. ¿Estamos dejando de ser personas para convertirnos en productos de consumo? ¿Nos estamos convirtiendo en un anuncio de nosotros mismos?

La Influencia en la Infancia

Observo a niños pequeños que reproducen gestos y frases de TikTok, que conocen el mejor ángulo para la cámara. Gente que elige destinos de vacaciones según su potencial para fotos y vídeos en redes. Esto, que hace unos años parecía ciencia ficción, es ya una realidad para miles de personas.

La Búsqueda de Validación

La necesidad de convertir cualquier cosa en contenido es abrumadora. Somos los protagonistas de El Show de Truman por voluntad propia. Me pregunto qué tipo de memoria estamos construyendo con esta simulación de la vida. Las experiencias generan recuerdos, identidad, anclaje, vínculos, emoción.