El gobierno cubano ha anunciado la liberación de 2.010 presos, un gesto que describe como 'humanitario y soberano'. Esta medida se enmarca en un contexto de tensas negociaciones con Estados Unidos y llega después de que Washington suavizara ligeramente el cerco económico que afecta a la isla. La liberación, que se considera la mayor en una década, incluye a jóvenes, mujeres, adultos mayores y extranjeros residentes en el exterior próximos a cumplir sus condenas.

Un gesto en medio de la presión internacional

La decisión del castrismo se produce en un momento de alta tensión entre La Habana y Washington. Estados Unidos ha mantenido un cerco económico sobre Cuba, que ha provocado una profunda crisis económica en la isla. Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha dado señales de posible flexibilización en las últimas semanas. Un buque petrolero ruso llegó a los puertos cubanos el domingo pasado con 100.000 toneladas de crudo, lo que supone un ligero alivio para la crisis de abastecimiento energético que afecta a Cuba.

Negociaciones y posibles cambios en la política de sanciones

La liberación de presos ocurre mientras se desarrollan negociaciones entre La Habana y Washington, lideradas por el secretario de Estado y el senador Marco Rubio, descendiente de migrantes cubanos. Aunque Trump ha insinuado una posible mayor flexibilidad en la política de sanciones, la Casa Blanca ha aclarado que el permiso para que el buque ruso atracara no supone un cambio formal en dicha política. El presidente estadounidense ha oscilado entre la disposición al diálogo y las amenazas contra la isla.