A finales del siglo XIX y principios del XX, Valladolid vivió una época de gran inestabilidad debido al contrabando de productos como el vino y la carne. Los 'matuteros', personas u organizaciones dedicadas a este ilícito, provocaron altercados y protestas en contra del impuesto de consumos. Este impuesto, recaudado por los ayuntamientos, gravaba productos básicos como alimentos y bebidas.

El Contrabando en Valladolid

Entre 1890 y 1905, cinco personas murieron en Valladolid como consecuencia de los enfrentamientos entre los matuteros y los vigilantes de consumos. El cuerpo de vigilantes de consumos de Valladolid llegó a tener más de 150 agentes en 1894, algunos de ellos a caballo y armados con carabinas y sables. Los productos más contrabandeados fueron el vino, la carne y el aceite.

La Lucha Contra el Contrabando

El historiador Jesús Ángel Redondo explica que el matute afectaba principalmente a la carne y el vino porque eran productos con una gran salida comercial. Los métodos de matute utilizados incluían dobles fondos para transportar cientos de botellas de vino o kilos de embutido. Había bandas organizadas, comerciantes y taberneros implicados en este ilícito.

Motines y Protestas

En Valladolid se produjeron varios motines y protestas en contra del impuesto de consumos, especialmente en el Bienio Progresista (1854-1856) y a principios del siglo XX. En 1902, un amotinamiento se produjo cuando varios vecinos defendieron a una mujer que estaba siendo maltratada por los vigilantes. La Guardia Civil tuvo que intervenir en varias ocasiones para restablecer el orden.