La 37ª edición de la bajada de balsas de Coll de Nargó ha tenido lugar este sábado en el río Segre, con condiciones óptimas para la navegación. Una decena de tripulantes han participado en el descenso, repartidos en dos embarcaciones. El evento se celebra por tercer año consecutivo en primavera para asegurar suficiente caudal de agua.
Condiciones ideales para la navegación
El río Segre ha presentado un caudal adecuado para la práctica de este deporte, lo que ha permitido una bajada "tranquila y segura", según las raieras Berta Campanyà y Rosa Maria Vidal. La Asociación de Raiers de Coll de Nargó ha apostado por celebrar el evento en primavera para garantizar el éxito del descenso.
La primera embarcación, que partía desde el puente de Organyà, ha sufrido la salida de un remo, aunque el trayecto "se pudo salvar", según Josep Pérez, uno de los raiers a bordo. A pesar de este incidente, la bajada ha sido "muy divertida", según Pérez.
Preparativos y celebraciones
Los raiers han comenzado la bajada hacia las doce y media, y durante toda la mañana, los curiosos han podido observar algunos de los preparativos. La Asociación de Raiers de la Ribera del Segre fue galardonada en 2024 con la Creu de Sant Jordi por su papel en la conservación del patrimonio inmaterial catalán.
Un patrimonio cultural reconocido
Este año es el tercer año que esta tradición está reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. La bajada de Nargó también rinde homenaje a las mujeres de los raiers con una ofrenda floral en una fuente del pueblo dedicada a ellas.





