El estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo, está experimentando una reducción significativa en el flujo de crudo. Cada día, se dejan de transportar nueve millones de barriles, equivalentes al consumo de Alemania, España, Francia e Italia juntas. Esta situación ha llevado a países de Oriente a tomar medidas drásticas para frenar la demanda de energía.
Impacto en la economía global
La ola destructiva de la crisis energética se dirige hacia Occidente, aunque su llegada se ha retardado gracias a la activación de amortiguadores, como la suspensión de sanciones a Rusia e Irán. La esperanza de un acuerdo de paz que reactive el tráfico por Ormuz también ha contribuido a mitigar el impacto. Mientras tanto, la Comisión Europea ha recomendado a la población que ahorre combustible.
Respuestas divergentes
Mientras que algunos países están tomando medidas para reducir el consumo de energía, España ha decidido incentivar el uso del vehículo con descuentos en el precio de la gasolina. Esta medida beneficiará a los mayores consumidores, como las rentas altas y las petroleras. Aunque hay factores que justifican esta decisión, como la protección del sector turístico, también hay variables más inconfesables relacionadas con el ciclo electoral.
Vulnerabilidad de España
A pesar de que España cuenta con fuentes renovables de electricidad, su dependencia del petróleo es significativa, representando el 44% del total de energía. En términos de barril por habitante, España sale peor parada que Alemania o Francia. Sin embargo, el país tiene una posición bien orientada para ganar autonomía si abandona el sectarismo y se enfoca en la transformación renovable de la energía.





