El Reino Unido sigue sin lograr construir una red de alta velocidad, a pesar de ser el único país grande de Europa sin una línea de este tipo. El proyecto HS2, que inicialmente debía conectar Londres con Edimburgo y Glasgow, ha sido recortado y ahora solo contempla una ruta entre Londres y Birmingham.
Un historial de retrasos y recortes
El proyecto de tren de alta velocidad en Reino Unido ha sufrido numerosos retrasos y recortes desde su anuncio en 2009. Inicialmente, se planteaba como una conexión entre Londres y Edimburgo y Glasgow, pero finalmente se redujo a una ruta entre Londres y Birmingham. En octubre de 2023, el entonces primer ministro, Rishi Sunak, canceló el último tramo previsto.
Problemas de planificación y financiación
La ministra de Transportes, Heidi Alexander, ha pedido una estimación de cuánto se ahorraría en costes y tiempo de construcción si el tren fuera más lento de lo planeado inicialmente. La respuesta se espera para antes del verano. Mientras tanto, el proyecto sigue adelante con un presupuesto de 46.200 millones de libras (más de 53.000 millones de euros) gastados hasta febrero.
Impacto en la economía y el medio ambiente
El economista Thomas Haines-Doran sostiene que el proyecto no traerá los beneficios esperados debido a los retrasos y el aumento de los costes. También destaca la necesidad de invertir en el norte de Inglaterra, donde la electrificación de las líneas ferroviarias es baja. La experta Sally Gimson afirma que el proyecto HS2 fue un ejemplo de arrogancia y falta de planificación.





