El Ejército israelí ha iniciado una serie de bombardeos contra posiciones de Hezbolá en Beirut, la capital del Líbano, en respuesta al lanzamiento de cohetes desde territorio libanés hacia el norte de Israel. La ofensiva israelí ha dejado un saldo de más de 1.300 muertos en el Líbano.
Escalada del conflicto en Oriente Próximo
Las Fuerzas Armadas israelíes han comenzado a atacar infraestructura de Hezbolá en Beirut, informó el Ejército en redes sociales en la madrugada del sábado. Esto ocurre después de registrarse varios ataques contra el norte de Israel, atribuidos a Hezbolá. La situación se agrava en un contexto de inestabilidad regional.
Víctimas y desplazados
Según el último balance de víctimas proporcionado por las autoridades libanesas, son ya 1.318 los muertos en estos ataques. Además, la violencia en la región ha provocado 3.300 muertos, 30.000 heridos y más de cuatro millones de desplazados en Líbano, Irán, Irak, Siria y Jordania. En territorio libanés, los desplazados ascienden a más de 1,16 millones de personas.
Crisis humanitaria y sanitaria
Los hospitales libaneses deben hacer frente a un "aumento repentino" en los casos de incidentes con múltiples víctimas mientras "luchan por mantener los servicios esenciales". La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido "apoyo urgente" para los sistemas de salud de varios países afectados. La OMS estima que se necesitan hasta agosto de este año para dar respuesta a las necesidades de la población afectada.





