El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para garantizar el pago a más de 35.000 empleados del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afectados por el cierre parcial del gobierno. La medida busca mitigar el impacto de la parálisis que comenzó el 14 de febrero debido a desacuerdos sobre el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

Impacto del cierre en los empleados

La falta de pago había generado problemas para los trabajadores de dependencias como la Guardia Costera, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad. El cierre, que ha superado los 43 días, es el más largo de la historia del DHS. Trump afirmó que el trato hacia estos empleados debe terminar para garantizar la seguridad de Estados Unidos.

Medidas anteriores y consecuencias

La semana pasada, Trump ordenó el pago de los trabajadores de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), que también están bajo la jurisdicción del DHS. La ausencia de trabajadores del TSA había generado largas filas y horas de espera en aeropuertos, lo que llevó al despliegue de agentes del ICE en estos lugares.

Prioridad en la seguridad nacional