La nueva Ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional de Salud (SNS) busca frenar la privatización de la sanidad en España, un modelo que lleva 30 años generando desigualdades y beneficios para empresas privadas. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha iniciado la tramitación de esta norma que pretende dificultar la externalización de servicios sanitarios.

Orígenes de la privatización sanitaria

La privatización de la sanidad en España se remonta a la década de 1990, cuando el gobierno de turno impulsó la Ley 15/97, que permitió la gestión indirecta de hospitales públicos por parte de empresas privadas. Este modelo se extendió principalmente en la Comunidad de Madrid y el País Valencià, bajo los gobiernos de Esperanza Aguirre y Eduardo Zaplana.

Consecuencias de la privatización

La privatización ha llevado a una atención sanitaria desigual, donde los pacientes no reciben el mismo trato que en los hospitales públicos. Las condiciones laborales de los trabajadores sanitarios también se han visto afectadas, con ratios de personal más bajas y salarios más bajos. La sobrecarga de trabajo y la falta de recursos han generado errores humanos y un aumento del estrés laboral.

Testimonios de trabajadores sanitarios

Tania García San Martín, presidenta del comité de empresa del Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz, denuncia que las condiciones laborales en los hospitales privados son precarias y que la atención sanitaria se ve afectada. Néstor Fernández Val, delegado de CCOO en el Hospital Universitario General de Villalba, coincide en que la gestión indirecta ha llevado a una atención sanitaria desigual.