En un mundo económico cada vez más multipolar, la innovación financiera se erige como un factor clave para lograr la autonomía geopolítica. Europa busca fortalecer el papel del euro en la arquitectura financiera global, dominada actualmente por el dólar estadounidense, que representa cerca del 90% de las transacciones globales de divisas.

El predominio del dólar estadounidense

El dólar estadounidense es la moneda más utilizada en las transacciones internacionales, representando cerca del 60% de las facturas del comercio mundial, títulos internacionales de deuda y reservas oficiales de bancos centrales. A pesar de que la economía estadounidense solo representa el 15% del PIB real mundial y el 12% del comercio global, su liderazgo financiero es indiscutible.

Los factores clave para sostener una arquitectura financiera global

Para mantener una arquitectura financiera global sólida, se requieren cuatro factores clave: fortaleza económica, inmunidad a coerción geopolítica, garantías y confianza institucionales, y eficiencia tecnológica. En el plano militar, Europa está rezagada, mientras que en el institucional, el equilibrio se inclina cada vez más a su favor.

La importancia de la innovación financiera

La innovación financiera será crucial en un mundo más fragmentado, donde el liderazgo económico se reparte entre varios polos. La creación de dólares digitales (stablecoins) en EE UU y el avance del BCE en la emisión del euro digital son ejemplos de innovaciones tecnológicas que pueden transformar la liquidez y profundidad de los mercados.