La Agencia Tributaria ha incluido a los creadores de contenido, conocidos como influencers, en su lista de objetivos prioritarios para el control tributario. El Plan de Control Tributario 2026, publicado en el BOE el pasado 12 de marzo, identifica a este colectivo como un área de atención preferente debido a la complejidad de rastrear sus flujos económicos y la falsa sensación de impunidad que algunos tienen respecto a la tributación.

El Auge de los Influencers y el Riesgo Fiscal

Los expertos alertan de que la actividad de contenido digital tiene un perfil propio de riesgo, ya que hay personas que piensan que estas actividades son más difíciles de controlar por Hacienda. José María Peláez, portavoz de la Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE), señala que esta falsa sensación de impunidad ha alentado comportamientos irregulares que el plan de 2026 se propone corregir.

Los Ejes del Mapa de Riesgos

Los abogados identifican tres gateras principales:

  • La dispersión de ingresos por plataformas internacionales
  • El uso de sociedades para canalizar rentas personales
  • La deslocalización fiscal mal ejecutada

Marta Espejo, abogada fiscalista de Ontier, advierte de que estas fuentes de ingresos generan dudas en su calificación y tratamiento fiscal, especialmente en entornos transfronterizos.

La Deslocalización Fiscal y sus Riesgos