Hace 20 años, el Gobierno lanzó una campaña para ayudar a los jóvenes a encontrar vivienda asequible. Sin embargo, hoy en día, la situación es más precaria que nunca, con el 67% de los jóvenes viviendo con sus padres. La generación que se esperaba que 'pateara las calles' para encontrar su hogar ahora se enfrenta a un mercado de vivienda inasequible.

La iniciativa que prometía soluciones

En 2006, la ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, presentó las Kelifinder, unas zapatillas deportivas para que los jóvenes buscaran vivienda a precios asequibles. La iniciativa, financiada por el Ministerio, incluía un portal informativo y una campaña publicitaria en televisiones, radios y periódicos. El objetivo era simple: ayudar a los jóvenes a encontrar la vivienda perfecta.

El contexto de la burbuja inmobiliaria

En aquel momento, España se encontraba en pleno auge de la burbuja inmobiliaria. Se construía más vivienda que en Alemania, Francia e Italia juntos, y el mercado giraba casi exclusivamente en torno a la compraventa. El alquiler era residual, representando apenas un tercio de las búsquedas en los portales inmobiliarios.

La situación actual de los jóvenes

Hoy en día, la situación de los jóvenes es alarmante. El 66,6% de los españoles de entre 25 y 29 años vive con sus padres, según Eurostat. España ha pasado de ser el decimoquinto país con más jóvenes sin emancipar en la UE a ocupar el séptimo puesto. La brecha respecto a la media europea es de cuatro años, con los jóvenes españoles emancipándose pasados los 30 años.