La crisis ferroviaria en Rodalies ha profundizado la pérdida de pasajeros que comenzó en 2018. Cuatro usuarios comparten sus experiencias sobre por qué han decidido dejar de utilizar este servicio y optar por otros medios de transporte.

Pérdida de confianza en Rodalies

La última crisis ferroviaria, que empezó en enero, evidenció la falta de renovación de la infraestructura y la escasa confianza de los usuarios en este transporte. El Govern tiene en marcha el plan Rodalies 2026-2030, que contempla cuatro años de obras en todas las líneas para reducir la brecha entre la población y la infraestructura. Sin embargo, para muchos usuarios, Rodalies tardará años en recuperar su confianza.

Testimonios de usuarios descontentos

Marta Pérez, de 24 años, de Martorell, es operaria de laboratorio fotográfico en Cerdanyola del Vallès. Durante más de cinco años, estudió y trabajó en Barcelona utilizando la línea R4. "Al día, perdía dos horas y media en transporte público". Finalmente, encontró una solución al trasladarse de oficina dentro de la empresa y dejar de depender de Rodalies. "No siento que pierdo tanto tiempo como antes".

Problemas de salud mental

Pau Masmartí, de 21 años, de Girona, estudia Periodismo en la Universidad Pompeu Fabra y realiza prácticas en Barcelona. Decidió vivir en Girona por proximidad con su familia, pero el transporte en AVE le resultaba demasiado costoso y estresante. "La logística del trayecto, las comidas y las horas perdidas en el tren me afectaban a la salud mental". Ahora, ha encontrado una solución más asequible y menos estresante.