La lucha contra el espionaje internacional ha llevado a Brasil a enfrentar un dilema. A pesar de detectar y seguir a numerosos espías rusos 'ilegales', el país opta por exponerlos públicamente en lugar de detenerlos. Esto plantea interrogantes sobre la relación entre Brasil y Rusia, así como sobre la efectividad de las medidas de seguridad brasileñas.

La 'fábrica de espías' rusa en Brasil

En enero de 2018, Gerhard Daniel Campos Wittich, un ciudadano brasileño de origen austríaco, estableció una empresa de impresión en 3D en Río de Janeiro. Sin embargo, su verdadera identidad era la de Artem Shmyrev, un espía 'ilegal' ruso con una falsa identidad brasileña. Shmyrev era hijo de un oficial del Servicio Federal de Seguridad (FSB) y había residido en Brasil durante al menos cinco años.

Imagen de la sede de la Policía Federal brasileña en Brasilia, relacionada con la detención de espías rusos en Brasil. (Fuente: El Periódico Internacional)
Imagen de la sede de la Policía Federal brasileña en Brasilia, relacionada con la detención de espías rusos en Brasil. (Fuente: El Periódico Internacional)
A la izquierda, Serguéi Cherkasov, a la derecha, Artem Shmirev. / Redacción