La escalada de violencia en Líbano ha alcanzado niveles críticos, con más de un millón de personas desplazadas y 1.260 muertos en apenas tres semanas. La situación humanitaria es alarmante, con miles de personas afectadas por los ataques israelíes. La comunidad internacional está llamando a la calma y a la protección de los civiles.
La evacuación de Nabatieh
El 2 de marzo, las Fuerzas Armadas de Israel lanzaron una orden de evacuación general que afectaba a más de 50 localidades de Líbano, incluyendo Nabatieh. Como responsable de logística de Médicos Sin Fronteras (MSF), el equipo se preparó para evacuar hacia Beirut. La base y la oficina en Nabatieh fueron abandonadas, y las actividades se trasladaron al sur de la capital.
La respuesta humanitaria
MSF está trabajando para atender las necesidades de la población, proporcionando asistencia en agua y saneamiento, clínicas móviles y refugio. Sin embargo, la organización es consciente de que su ayuda es solo una gota de agua en medio del océano. La situación es crítica, y se necesita una respuesta humanitaria más amplia.
El impacto en los libaneses
La situación de los libaneses es desesperante. Los precios de los alquileres han aumentado de forma desorbitada, y muchos no pueden encontrar un lugar asequible para vivir. Algunos compañeros de MSF han tenido que regresar al sur, a pesar de saber que están poniendo en riesgo sus vidas.





