Un estudio reciente llevado a cabo por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Princeton ha revelado que una dieta rica en grasas puede promover el crecimiento tumoral en el cáncer de mama agresivo. La investigación, publicada en 'APL Bioengineering', encontró nuevos vínculos entre este tipo de alimentación y la enfermedad oncológica.

El papel de la grasa en el cáncer de mama

La investigación cultivó tumores en 3D para probar cómo el cáncer de mama triple negativo respondía a diferentes dietas. Los resultados mostraron que los tumores alimentados con dietas ricas en insulina, glicerol y cetonas crecieron de manera similar a los del grupo de referencia. Sin embargo, los alimentados con ácidos grasos y colesterol formaron pequeños apéndices huecos que se extendían hacia afuera.

Características de los cánceres agresivos

Los cánceres agresivos tienen estructuras características que les permiten invadir tejidos normales. La investigadora principal, Celeste Nelson, afirmó que *los cánceres agresivos tienen estos tentáculos y son los bordes de avance los que terminan invadiendo nuestros tejidos normales. La producción de MMP1, gen asociado con la degradación del colágeno, se correlacionó fuertemente con los cambios estructurales.

Resultados y conclusiones

Los resultados de la investigación ofrecen una nueva vía para estudiar la relación entre la dieta y el pronóstico del cáncer. La dieta cetogénica, alta en grasas y baja en carbohidratos, no resultó más saludable que el grupo de referencia. *Esperábamos que la dieta cetogénica fuera protectora, afirmó Nelson. La investigación sugiere que la dieta cetogénica podría ser protectora, pero actúa a través de otras células que no están presentes en este modelo.