La primavera es una época de transición en la que nuestra piel está más desprotegida y vulnerable a la radiación solar. La doctora Monserrat Fernández Guarino, dermatóloga y experta en fotobiología, advierte que 'la idea de que el sol no quema en primavera es falsa'. La radiación ultravioleta (UVA y UVB) puede causar daños graves en la piel, incluyendo quemaduras, envejecimiento prematuro y cáncer de piel.
La importancia de la protección solar en primavera
La exposición solar sin protección puede causar daños irreversibles en la piel. La radiación UV produce radicales libres que provocan estrés oxidativo, lo que dispara las citoquinas y metaloproteinasas que degradan el colágeno y la elastina. Esto acelera la aparición de arrugas, flacidez y manchas. Se estima que entre el 80% y el 90% del envejecimiento prematuro de la piel es atribuible a la exposición solar.
La doctora Fernández Guarino enfatiza que 'la protección solar no es solo para los días de playa'. La radiación ultravioleta es intensa en primavera, especialmente en los primeros días de sol intenso. Además, hay dos factores que aumentan el riesgo: el incremento de horas de exposición progresiva y la menor percepción de riesgo debido a la temperatura más agradable.
¿Cuándo usar protector solar?
La doctora Fernández Guarino recomienda usar protector solar diariamente, con un factor de protección solar (FPS) de 50 o superior y protección de amplio espectro. Es fundamental aplicarlo de forma adecuada y reaplicarlo si la exposición se prolonga. No basta con el uso de protector solar; también es importante limitar la exposición, evitar las horas centrales del día y buscar la sombra.




