Ovar, una villa costera en el norte de Portugal, es un destino que une un rico patrimonio cultural con una impresionante costa atlántica. Conocida como la 'ciudad del azulejo', Ovar alberga más de 800 edificios con fachadas de azulejos, una tradición artística que se remonta a siglos atrás. La villa se encuentra a unos 40 kilómetros de Oporto, lo que la convierte en un lugar ideal para visitar tanto por su patrimonio cultural como por sus playas y actividades costeras.
La villa de los azulejos
La estructura urbana de Ovar refleja siglos de historia, con calles y plazas que ofrecen una visión de la evolución de la villa desde tiempos medievales. El principal rasgo distintivo de Ovar es la gran cantidad de fachadas recubiertas de azulejos, que han valido el reconocimiento como la 'ciudad del azulejo' dentro de Portugal. Estos azulejos no solo son decorativos, sino que también reflejan la tradición artística portuguesa.
Un patrimonio religioso y cultural
La villa cuenta con numerosos templos y capillas que datan de los siglos XVII y XVIII, muchos de ellos con fachadas y espacios interiores completamente revestidos con azulejería. La Igreja Matriz de Ovar, de origen medieval, conserva siete retablos construidos entre los siglos XVII y XX. La freguesia de Válega alberga la Igreja de Nossa Senhora do Amparo, iniciada en 1746, que se distingue por la cantidad de azulejos policromados que cubren tanto la fachada como el interior.





