En Zaragoza, una ciudad con una rica historia y patrimonio cultural, Guadalupe se ha convertido en una experta en restaurar muebles antiguos. Con más de veinte años viviendo en España, esta zaragozana de origen argentino ha desarrollado una pasión por la restauración de muebles que la lleva a considerar los desechos de algunos como sus tesoros más valiosos.
La pasión por la restauración
Guadalupe creció en un entorno donde la madera y el metal eran fundamentales. Su padre, un apasionado de la carpintería, siempre trabajó con madera y convirtió objetos en desuso en piezas funcionales. "Mi padre arreglaba culatas de armas, escopetas... y siempre trabajó la madera. Le gustaba mucho el metal y la madera y cogía bombas de agua, por ejemplo, y la convertía en lámpara. Y ahí cogí el vicio".
Guadalupe trabajando en la restauración de un mueble antiguo en su taller de Zaragoza (Fuente: El Periódico Economía)
Guadalupe´s, la zaragozana que restaura muebles antiguos: "Los desechos de algunos son mis tesoros" / RUBEN RUIZ R / EPA
En 2011, tras una separación, Guadalupe decidió reconvertirse y se centró en la decoración de su casa. "¿Compró los muebles en Ikea o los compro de segunda mano y los hago para mí? Pues los hice para mí". Así comenzó su andadura en la restauración de muebles, una pasión que la llevó a dejar atrás su trabajo anterior y a dedicarse por completo a esta actividad.
Un detalle de un mueble antiguo restaurado por Guadalupe, con una marca única que respeta (Fuente: El Periódico Economía)
Guadalupe´s, la zaragozana que restaura muebles antiguos: "Los desechos de algunos son mis tesoros" / RUBEN RUIZ R / EPA
Un trabajo único
Actualmente, Guadalupe se dedica exclusivamente a los encargos de clientes para restaurar sus piezas. Sin embargo, su trabajo va más allá. "Vacío casas; de ahí saco muchos de los muebles que restauro y luego vendo", confiesa. Aunque no todos siguen ese destino: algunas piezas simplemente se quedan con ella, no solo en su casa sino también en su zona de trabajo y exposición propia en la avenida del Rosario, número 9, la nave 1 en Cuarte de Huerva.
El respeto por la historia
"Lo más complicado es cuando hay una historia detrás, cuando sabes que es el mueble de su abuela o de su madre", explica Guadalupe. "Entonces sientes el desafío de que quede lo mejor posible". Cada encargo es único, y su objetivo es que esas piezas no pierdan su esencia. "Casi siempre aconsejo dejar alguna parte original, como los tiradores o la encimera".
Técnicas y materiales
Por encima de sus técnicas hay algo que define su forma de trabajar: el respeto. Casi todos los muebles que le traen tienen una historia detrás. Y siempre trabaja bajo el respeto. Ya que cada mueble, aunque por muy pequeña que sea, tiene una marca única. Además, su taller no solo acoge muebles procedentes de casas anónimas, sino también piezas de figuras conocidas, como Luis Nadal, además de numerosos bocetos realizados por él mismo.
Un público concreto
Su público es muy concreto: mujeres entre 40 y 60 años que tienen ese mueble que se han gastado un pastón, se acuerdan y no encuentran uno igual así que lo restauran. Ahora los jóvenes están más dados a la moda vintage, aunque Guadalupe tiene un público muy leal. "Tengo venta en internet con plataformas y dos páginas web".
Proyectos futuros
Ahora mismo su exposición no está abierta al público, aunque se plantea abrir las puertas en el futuro, donde no solo se mostrarán muebles, sino también cuadros antiguos, radios, tocadores restaurados, tocadiscos… muchas piezas que, según Guadalupe, "para otros eran desechos, pero para mí son tesoros".