Según el último barómetro del CIS, la vivienda es el principal problema para el 24,3% de los españoles, y el 43,5% la considera uno de los tres primeros. Los votantes de izquierdas, especialmente los del PSOE, Sumar y ERC, otorgan gran importancia a este asunto.
La vivienda como activo financiero
La vivienda se percibe como un activo financiero, similar a un bien inmaterial que puede ser comprado con la esperanza de obtener beneficios. Grandes fortunas y familias con capacidad adquisitiva compran viviendas para venderlas o alquilarlas, obteniendo rentas mensuales. La rentabilidad de la vivienda ha sido superior a la de los bonos del Estado durante las últimas cuatro décadas.
Un diferencial de rentabilidad significativo
Un gráfico muestra el diferencial entre la rentabilidad de la vivienda y los bonos del Estado. Aunque hay otras opciones de inversión, este diferencial explica por qué los capitales financieros se dirigen hacia la vivienda. La rentabilidad relativa de la vivienda es lo que atrae a los inversores.
La lógica financiera y la escasez de suelo
La lógica financiera dicta que los inversores buscan la mayor rentabilidad. En el caso de la vivienda, la rentabilidad es alta debido a la escasez de suelo, especialmente el bien ubicado. Esto impide que se igualen las rentabilidades como en el mundo financiero.





