La incertidumbre mundial generada por Donald Trump ha hecho que el primer ministro británico, Keir Starmer, apostara por un acercamiento ambicioso a la Unión Europea (UE), con mayor cooperación económica, en seguridad y defensa. La guerra en Ucrania y la inestabilidad en Irán han revelado el desinterés de Estados Unidos por el futuro de Europa.
La era post-Brexit: un nuevo enfoque
El Gobierno laborista de Starmer busca recuperar las ventajas perdidas tras el Brexit. Un 61% de los británicos considera que la decisión de abandonar la UE fue un fracaso, según una encuesta de YouGov. El 65% quiere una relación más cercana con la UE. Starmer busca una relación de socios que reconozca los valores e intereses mutuos.
Cooperación en seguridad y defensa
La coordinación en seguridad y defensa con la UE es el punto de inicio para reconstruir la relación. El Acuerdo de Cooperación y Comercio firmado en mayo de 2025 fue el primer tratado bilateral de la era pos-Brexit. El Gobierno laborista necesita recuperar parte de las ventajas perdidas.
Alineamiento normativo
Starmer y su ministra de Economía, Rachel Reeves, hablan de recuperar un 'alineamiento dinámico' con la normativa comunitaria. Reeves admitió que el alineamiento normativo debe ser la regla, no la excepción. El europeísmo británico es bienvenido, pero Starmer sigue imponiendo como líneas rojas la reincorporación del Reino Unido al mercado interior y a la unión aduanera.





