Sanchismo en crisis: los escándalos que lo desmantelan
Los casos de Ábalos, Cerdán y Leire han destrozado la imagen del sanchismo. El primero, acusado de fraude en la adjudicación de contratos en 2023, culminó en una investigación judicial en febrero de 2024. Cerdán, exministro de Transportes, fue detenido en julio de 2024 por presunta malversación de fondos europeos. Leire, directora de la Agencia de Protección de Datos, renunció en octubre de 2024 tras revelarse un caso de espionaje político. "Auto a auto, escándalo tras escándalo, todas las máscaras han sido arrancadas", señaló un analista del Congreso.
Cómo los escándalos y la amnistía erosionaron la credibilidad del sanchismo
La amnistía aprobada en diciembre de 2025 ha puesto en duda el supuesto plan de Sánchez para la crisis catalana. La medida, presentada como un gesto de reconciliación, fue interpretada como una estrategia para mantener el poder del PSOE en el Parlamento. Paralelamente, la imputación a Zapatero por presuntos delitos de financiación ilícita ha socavado la pretensión moral progresista del sanchismo. Cada acusación ha desvirtuado los discursos socioliberales y regeneracionistas que el partido defendía desde 2018.
Contexto breve del sanchismo y su evolución política
Desde su ascenso a la secretaría general del PSOE en 2014, Pedro Sánchez ha adoptado distintos perfiles: socioliberal, europeísta, regeneracionista y, en ocasiones, populista de izquierdas. Aliados como Calviño y Ribera se trasladaron a la Comisión Europea en 2023, mientras que Marlaska y Robles perdieron prestigio tras escándalos internos. La falta de una mayoría social se hizo evidente en las elecciones autonómicas de 2025, donde el PSOE quedó por debajo del 20 % de los votos. A may 2026, lo que queda del sanchismo es esencialmente el proyecto personal de Pedro Sánchez.
Qué podría suceder al futuro del sanchismo y de Pedro Sánchez
Los analistas contemplan tres escenarios. Primero, Sánchez podría intentar una coalición con partidos nacionalistas, aunque la confianza está erosionada. Segundo, el PSOE podría fragmentarse, dando paso a una nueva generación de liderazgos que abandonen la marca sanchista. Tercero, Sánchez podría mantenerse como figura central, pero sin capacidad de gobierno, reduciéndose a un papel simbólico. En cualquier caso, la pérdida de apoyo popular y la ausencia de una mayoría social hacen que el futuro del proyecto sea incierto, y que la figura de Sánchez sea el último vestigio del sanchismo.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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