El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, se enfrenta a las elecciones del 12 de abril con una campaña marcada por sus polémicas amistades. El líder ultranacionalista ha mantenido vínculos con figuras como Donald Trump, Vladímir Putin y Binyamín Netanyahu.

Influencias internacionales en la campaña húngara

Orbán ha convertido sus relaciones con líderes internacionales en una señal de identidad. Su partido, Fidesz, ha recibido el apoyo de grupos de ultraderecha como los Patriotas por Europa, fundado por él mismo junto con Marine Le Pen, Herbert Kickl, Geert Wilders y Santiago Abascal.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha expresado su deseo de que Orbán sea reelegido. El secretario de Estado, Marco Rubio, visitó Budapest recientemente y manifestó que "vuestro éxito es nuestro éxito". El vicepresidente J. D. Vance viajará a Hungría para mostrar su apoyo.

Acusaciones de injerencia rusa

El Kremlin ha sido acusado de lanzar una campaña de desinformación para desacreditar al líder opositor, Péter Magyar. Conversaciones entre el ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, han revelado la estrecha relación entre Budapest y Moscú.

La Unión Europea ha proporcionado 90.000 millones de euros en préstamos a Ucrania, pero Hungría ha bloqueado la ayuda. Orbán se ha negado a firmar la declaración de la UE para que un Tribunal Especial juzgue los crímenes de guerra de Rusia.