La Organización de las Naciones Unidas (ONU) se enfrenta a un momento crucial en su historia, con un futuro incierto en medio de la crisis del multilateralismo. La carrera sucesoria para reemplazar al secretario general, António Guterres, ha adquirido una importancia vital. La ONU busca reafirmar su papel mediador en los conflictos y ajustar su presupuesto.
El techo de cristal y la crisis financiera
La ONU enfrenta un techo de cristal en el liderazgo femenino, con un historial de solo 8% de representantes permanentes mujeres ante la ONU desde 1947. La crisis financiera es otro desafío, con Estados Unidos, el mayor contribuyente, debiendo 4.000 millones de dólares. La retirada de EE UU de varias agencias de la ONU agrava la situación.
Prioridades para el próximo secretario general
El próximo secretario general deberá consolidar la paz y la diplomacia de crisis. También tendrá que ser un gestor eficaz, capaz de tomar decisiones difíciles para racionalizar un sistema con grave escasez de fondos. La elección de una mujer como secretaria general enviaría una señal de renovación.
Candidatas y candidatos
Tres candidatos aspiran a suceder a Guterres: la argentina Virginia Gamba (retirada), el senegalés Macky Sall (en solfa), la chilena Michelle Bachelet, la costarricense Rebeca Grynspan, y el argentino Rafael Grossi. La chilena Michelle Bachelet propone reemplazar el esquema de financiación actual per cápita por un modelo que promueva la inversión pública global.




