El cineasta Juanma Bajo Ulloa ha reaccionado a sus dos últimos fracasos de taquilla con una sorprendente declaración: culpa a las directoras de cine de quitarle subvenciones y atención. ¿Qué hay detrás de esta acusación?
La misoginia en el cine es un tema complejo que implica mecanismos de poder y control. Un día, un cineasta es considerado prestigioso; al día siguiente, se enfrenta a dos fracasos de taquilla y reacciona con una vomitona machista contra sus compañeras cineastas.
La reacción de Juanma Bajo Ulloa
Tras sus dos últimos estrenos fracasados, el cineasta ha decidido escupir en vez de aceptar lo obvio: que quizá su cine haya dejado de ser interesante. No voy a desmontar su discurso aquí, pero sí diré que si las cosas fueran como dice, ningún director varón recibiría hoy una subvención.
El contexto del cine actual
La película más taquillera de los últimos años es Torrente Presidente, y dos de las películas más premiadas son Los domingos y Tardes de soledad. Estos títulos no parecen encajar con la idea de censura y de Inquisición woke que menciona Juanma.
La misoginia como mezcla de delirios y odio
La misoginia es una extraña mezcla entre los delirios de grandeza, el narcisismo y el odio que provoca que no se cumplan tus expectativas. Joanna Russ recoge en Cómo acabar con la escritura de las mujeres los métodos para invalidar, ignorar o minimizar el trabajo de las mujeres.





