La creciente brecha entre ricos y pobres en España es un problema que requiere atención inmediata. Según el CIS, el consumo de antidepresivos y ansiolíticos ha aumentado significativamente en este siglo. Esto coincide con una sensación de infelicidad y descontento con el entorno, ya que el 67% de los españoles se siente descontento con la situación económica y social.
La desigualdad económica: un obstáculo para la cohesión social
La desigualdad económica en España ha aumentado de manera significativa en este siglo. La brecha entre ricos y pobres se ha agrandado, lo que ha llevado a una situación en la que los ricos son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más pobres. Según los datos de la declaración de patrimonio a Hacienda, el número de declarantes ha subido un 75%, mientras que la riqueza conjunta declarada lo ha hecho en un 107%.
La concentración de la riqueza en un grupo reducido de personas es alarmante. El 1% más rico de la sociedad española posee el 18% de la renta nacional, mientras que la mitad de la población más pobre ha visto reducirse su riqueza respecto a principios de siglo. Esto se refleja en la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España, que muestra que el aumento del patrimonio de los hogares se concentra en una minoría.
La pérdida de poder adquisitivo y la polarización económica
La pérdida de poder adquisitivo de los salarios españoles es otro problema que preocupa. Según el Edelman Trust, el 80% de los empleados considera que la pérdida de poder adquisitivo es la principal preocupación. El salario medio real apenas ha subido un 2,7% en los últimos 30 años, lo que ha llevado a una divergencia con nuestros socios comunitarios de hasta 15 puntos porcentuales.





