El exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su exnúmero dos, Francisco Martínez, se enfrentan a la justicia por su presunta implicación en la Operación Kitchen. Este caso, que implica el uso de estructuras del Estado para ocultar corrupción política, es uno de los capítulos más turbios de la democracia española.

La trama de la Operación Kitchen

La Operación Kitchen fue diseñada para evitar que el ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, difundiera información sobre la caja B del partido. Se contrataron a policías corruptos y se utilizaron fondos reservados para lograr este objetivo. El caso acumula más de 100 sentenciados a penas de cárcel, muchos de ellos antiguos dirigentes del PP.

El papel de Rajoy y Cospedal

El expresidente del PP, Mariano Rajoy, declaró en sede parlamentaria no tener conocimiento de la Operación Kitchen. Sin embargo, la Audiencia Nacional tuvo en su poder un informe de la Policía que incluía grabaciones de conversaciones del comisario Villarejo con la ex secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que implicaban su participación en las maniobras para sabotear la investigación judicial de la caja B del partido.

La trama mediática

Además de la trama policial y judicial, existió una trama mediática que manejaba Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del Gobierno en ese momento. El PSOE vuelve a pedir la imputación de Cospedal y el PP en el arranque del juicio de Kitchen ante 'nuevas' pruebas.