La investigación sobre el caso Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sigue adelante después de que el juez Juan Carlos Peinado formalizara la decisión de llevar el caso ante un tribunal del jurado. Sin embargo, la diligencia también reveló una fractura entre las acusaciones populares, ya que Manos Limpias solicitó el archivo de la causa contra Cristina Álvarez, asistente de Begoña Gómez en Moncloa.
La petición de archivo de Manos Limpias
Fuentes jurídicas explican que la petición de archivo se debe a la dificultad de atribuir el delito de malversación a Álvarez, ya que cumple con sus funciones oficiales además de las extraoficiales relacionadas con la gestión de la cátedra de Begoña Gómez en la Universidad Complutense. La Audiencia Provincial de Madrid había apuntado a esta dificultad en uno de sus autos.
La asesora de Moncloa, Cristina Álvarez, a su llegada a declarar por el ‘caso Begoña Gómez’, en los Juzgados de Plaza de Castilla, en Madrid. (Fuente: El Periódico)
La directora de la Cátedra Extraordinaria de Transformación Social Competitiva de la UCM, Begoña Gómez, interviene en la mesa redonda 'La igualdad no puede esperar', en el Ateneo de Madrid, a 10 de marzo de 2023, en Madrid (España). / Alejandro Martínez Vélez - Europa Press
Sin embargo, detrás de esta petición se esconde otra estrategia clave: que Álvarez vuelva a tener la condición de testigo y declare con obligación de decir la verdad. Esto podría ser clave para aclarar el posible uso corrupto de los recursos públicos de Moncloa por parte de Begoña Gómez. El resto de las acusaciones populares no comparten el cambio de rumbo de Manos Limpias.
La defensa de Cristina Álvarez
La defensa de Álvarez argumenta que la acusación popular ha obrado con temeridad y mala fe, por lo que solicita que se les condene al pago de las costas. La Ley de Enjuiciamiento Criminal establece que se condenará al pago de las costas a la parte querellante cuando resultare de las actuaciones que han obrado con temeridad o mala fe.
Los argumentos de la defensa
La defensa de Álvarez también rechaza que haya podido cometer malversación y lamenta que se le imputen delitos de corrupción entre particulares y de intrusismo sin describir ninguna participación en estas conductas. La instrucción del juez Peinado se ha centrado en tratar de aclarar su participación en gestiones vinculadas a la financiación de la cátedra de Transformación Social Competitiva.
La falta de pruebas
La defensa de Álvarez subraya que nadie ha respondido a la pregunta de a qué directivo de qué empresa ha ofrecido su patrocinada qué beneficios no justificados como contraprestación a haberla favorecido indebidamente en la adquisición o venta de qué mercancías o contratación de qué servicios.
El tráfico de influencias
La defensa también argumenta que la acusación popular ha venido olvidando que la supuesta influencia o presión moral constitutiva de este delito debe realizarse sobre funcionarios públicos. El único correo remitido por Álvarez desde su cuenta corporativa tuvo como destinatarios a la directora de Comunicación de Reale Seguros y a tres empleados de IFEMA, que no son funcionarios públicos ni autoridad.
La importancia de la declaración de Álvarez
La declaración de Álvarez podría ser clave para aclarar el posible uso corrupto de los recursos públicos de Moncloa por parte de Begoña Gómez. La posibilidad de que Álvarez vuelva a tener la condición de testigo y declare con obligación de decir la verdad es vista como una oportunidad para ahondar en la incriminación de Begoña Gómez.
La espera de la resolución
De momento, se espera la resolución del juez Peinado sobre la petición de archivo de Manos Limpias y la situación procesal de Cristina Álvarez. La decisión podría tener un impacto significativo en la investigación y en la posible incriminación de Begoña Gómez.