Un equipo científico internacional ha descubierto un gigantesco depósito de agua dulce bajo el fondo del Atlántico, frente a las costas de Norteamérica. La Expedición 501, llevada a cabo en 2025, ha confirmado la existencia de uno de los acuíferos ocultos más grandes de la Tierra.
El hallazgo inesperado
En 1976, científicos que buscaban petróleo y gas en la costa este de Estados Unidos se encontraron con algo inesperado: agua dulce manando en las profundidades del Atlántico. A partir de ahí, se desencadenaron investigaciones que culminaron con la Expedición 501. El equipo científico viajó a bordo de un buque perforador frente a Cape Cod y extrajo miles de litros de agua dulce de las profundidades del lecho marino.







