Antigua, situada en el corazón de Fuerteventura, es un municipio con una gran tradición agrícola e histórica. Su ubicación estratégica, en un lugar de paso natural entre la villa de Betancuria y los puertos de Caleta de Fuste y Pozo Negro, ha sido clave para su desarrollo. Las tierras fértiles que rodean el núcleo principal han contribuido a consolidar su posición como referente agrícola y cultural en el archipiélago.

Un patrimonio monumental y cultural rico

El municipio ha logrado conservar su carácter rural y muchos elementos que definen la vida insular tradicional. Su patrimonio monumental y cultural, junto con espacios naturales cercanos, reflejan la historia de la isla y la forma en que sus habitantes aprovecharon los recursos disponibles. Áreas como el Monumento Natural de La Caldera de Gairía, el Parque Rural de Betancuria y el Paisaje Protegido de Malpaís Grande destacan por su belleza y riqueza natural.

Los molinos de viento, un símbolo de Antigua

Los molinos de viento son quizá el símbolo más reconocible de Antigua y de toda Fuerteventura. Su construcción se remonta a los siglos XVIII y XIX, cuando la agricultura era el eje de la economía local. Antigua conserva tres molinos principales: el Molino de La Corte, el Molino de Durazno y el Molino de Antigua. Este último alberga un museo etnográfico y una tienda de artesanía.

Las salinas, una tradición milenaria