Durante un breve período, solo los socios de elDiario.es podrán acceder a este artículo. Agradecemos su apoyo. Para muchos vascos y vascas, una visita a Madrid implica una parada en el Museo Reina Sofía para contemplar el 'Guernica' de Pablo Picasso. Esta obra universal del siglo XX es más que un cuadro: es un recuerdo vivo del bombardeo de Gernika en 1937 y un símbolo de la memoria del pueblo vasco.
La conexión emocional con el 'Guernica'
He visitado el Museo Reina Sofía y he observado en silencio el inmenso lienzo. Para mí, y supongo que para muchos vascos como yo, el 'Guernica' no es solo una obra de arte. Es memoria, es el eco del bombardeo que sufrió Gernika, Durango y otros lugares donde la violencia se desató sobre población indefensa. Es una denuncia que sigue siendo relevante hoy en día.
Un momento excepcional para un gesto significativo
En 2026 se cumplen 90 años del primer Gobierno Vasco, presidido por el Lehendakari José Antonio Agirre, y seis meses después, también 90 años del bombardeo de Gernika. Esta fecha no es casual: es memoria viva. Por eso, la propuesta del Lehendakari Imanol Pradales es clara y razonable. No se trata de un gesto impulsivo, sino de valorar las condiciones técnicas necesarias para un traslado temporal del 'Guernica' con todas las garantías.
Voluntad política para hacer posible lo excepcional
No pedimos un informe que concluya que 'no se puede'. Eso ya existe desde hace décadas. Lo que proponemos es un análisis con enfoque posibilista, con voluntad, que responda a la pregunta correcta: ¿qué haría falta para que fuera posible? La disposición es total: trabajo conjunto entre el Reina Sofía y el Guggenheim Bilbao, participación de especialistas internacionales, asunción de costes y garantías técnicas.
La importancia de un gesto
Llevamos décadas formulando esta petición. No se ha roto la cadena porque esto no va solo de cultura, va de dignidad. Traer el 'Guernica' a Euskadi, aunque sea temporalmente, no sería solo una exposición. Sería un gesto, un reconocimiento, una forma de afirmar que entendemos lo que ocurrió y lo que significa. En democracia, ese tipo de gestos importan.
¿Qué falta para hacer realidad este gesto?
La pregunta es inevitable: ¿qué falta? Voluntad. La cuestión de fondo es sencilla: ¿existe voluntad de explorar esta posibilidad o se prefiere darla por imposible sin intentarlo? Euskadi sigue a la espera de respuesta. A veces se dice que hay cosas que no se pueden hacer, pero hay otras que ni siquiera se intentan.
Un llamado a la reflexión
Esto resulta más difícil de comprender. Por eso, la cuestión es: ¿qué pasaría si se intentara? ¿Qué pasaría si se materializara este traslado temporal? Sería un momento excepcional, un gesto significativo que podría fortalecer la memoria y la dignidad del pueblo vasco.
La relevancia del 'Guernica' en el mundo actual
Hoy hay muchos 'Guernicas' en el mundo. Tal vez sea esta la razón por la que cada vez que he visto el cuadro, en múltiples conversaciones sobre el bombardeo, la memoria... me surge siempre la misma pregunta: si significa tanto, ¿por qué no puede estar en casa? ¿Por qué no en Euskadi?
Un futuro con memoria
El 'Guernica' no es solo arte, es memoria. Es el eco de un pasado que sigue siendo relevante hoy en día. Es un recordatorio de la importancia de la memoria y la dignidad en la construcción de un futuro mejor. En este sentido, la propuesta del Lehendakari Imanol Pradales es un llamado a la reflexión sobre la importancia de la memoria y la cultura en la sociedad vasca.
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Crítico Cultural
Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.
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