Las comunidades autónomas han iniciado un proceso para eximir de tributar a las donaciones de escasa cuantía, independientemente del grado de parentesco, en el Impuesto de Donaciones y Sucesiones. Esta medida se suma a la bonificación de transmisiones entre familiares de primer y segundo grado. Según el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), esta tendencia puede generar un conflicto con la Administración Central.

Diferencias en la Tributación entre Comunidades

Las comunidades autónomas han incrementado su recaudación tributaria en un 16,5% en 2025, frente al 10% de incremento en los ingresos tributarios del Estado. Un residente en Asturias puede pagar hasta 100.000 euros más que en Baleares, Galicia, Cantabria o Andalucía por una herencia de 800.000 euros. En el caso de donaciones, en Extremadura los donatarios pueden abonar hasta 200.000 euros más que en Cantabria o Baleares.

Impacto en los Contribuyentes

El REAF ha explicado que el aumento de la recaudación se debe principalmente al IRPF, ya que algunas regiones no han deflactado la estructura del impuesto. Un contribuyente con una renta de 30.000 euros puede pagar unos 350 euros más, y otro con una renta de 70.000 euros, alrededor de 760 euros más. Esto se debe a la no actualización del impuesto a la inflación acumulada entre 2022 y 2026.

Necesidad de Reforma

Los economistas consideran imprescindible reformar el sistema de financiación de las comunidades autónomas y homogeneizar la tributación de los territorios. En el IRPF, la tarifa estatal va del 9,5% al 24,5%, pero ninguna comunidad autónoma reproduce exactamente esa escala. Ya hay territorios con tipos marginales agregados del 50% o superiores.