La adquisición de una vivienda sigue siendo un obstáculo significativo para muchos jóvenes. Debido a las dificultades para emanciparse y los altos precios, algunas familias optan por ayudar a sus hijos o nietos mediante donaciones de viviendas.

El aumento de las donaciones de viviendas

En los últimos años, las donaciones de viviendas han aumentado notablemente. Esta práctica se ha convertido en una forma de solidaridad intergeneracional, donde las generaciones mayores ayudan a las más jóvenes a acceder al mercado inmobiliario. Según especialistas, muchas donaciones se realizan para que los beneficiarios puedan adquirir su primera vivienda o disponer de una base económica para afrontar una hipoteca.

La donación de padres a hijos es la práctica más común, aunque también hay casos de abuelos a nietos. La fiscalidad es uno de los factores que explican este aumento, ya que algunas regiones ofrecen bonificaciones importantes para las donaciones.

Consideraciones fiscales y legales

Sin embargo, los expertos advierten que estas bonificaciones no siempre significan que donar sea la mejor opción. En muchos casos, heredar puede ser más beneficioso que recibir una donación. La conveniencia de una opción u otra depende de factores como el valor del inmueble, la normativa aplicable y la posible plusvalía asociada.

El valor del inmueble es un factor clave para determinar la conveniencia de donar o heredar. La normativa aplicable en cada territorio también influye en la decisión. La posible plusvalía o ganancia patrimonial asociada a la operación debe ser considerada.